martes, 14 de noviembre de 2017

Murcia - Años 70: La librería Biblión de la calle Pascual.


 A primeros de los setenta (1971) estaba yo dando  Literatura en 4-° de bachillerato. Cuando comenzaron las lecturas  de textos nos recomendaron la Colección Austral. Allí estaba todo. Tenía un fondo bibliográfico enorme. Se organizaba por colores según la temática. Gris para los clásicos. Azul para la novela. Morado para el teatro. Amarillo para libros de viajes. Verde para los ensayos etc, etc...
Investigando di con una librería que había en la calle Pascual, la misma donde estaba el estudio fotográfico Orga.  Enfrente más o menos de los almacenes Coy.  También creo recordar lejanamente que había en la misma acera una tienda de café, con molinillos eléctricos que no paraban de funcionar. 
Poco a poco fui organizando una biblioteca que  fue haciéndose hueco entre los cientos de tebeos que tenía del Capitán Trueno y del Jabato. 
Recuerdo que todo ese pequeño establecimiento lo llevaba un joven empleado muy nervioso, con aspecto muy vivo que -en esa época en que los datos no se almacenaban en un  ordenador- albergaba en su cabeza toda la información bibliográfica imaginable. Era impresionante la cantidad de datos sobre libros que manejaba. Sabía por donde circulaba cada volumen y te conseguía rápido el que no estaba. 
Allí me hice con el tiempo de un gran número de ejemplares de la Colección Austral. 
El joven empleado se llamaba, y se llama, DIEGO MARÍN. 

lunes, 13 de noviembre de 2017

500 años de Protestantismo. Las 95 tesis de Lutero. La Dieta de Worms.


  El pasado 31 de octubre se cumplieron 500 años de la presentación por parte de Martín Lutero de las llamadas "95 tesis". Este documento -muy crítico entre otras cosas con la práctica de la venta de "indulgencias" por parte del catolicismo y que el revolucionario fraile agustino clavó en la puerta de la iglesia del palacio de Wittenberg según la tradición- constituye el pistoletazo de salida del protestantismo.  A partir de ese momento la mecha estaba encendida y no dejó de arder. 

Interior de la catedral de Worms. Estilo tardorrománico. Iniciada en 1125.

En abril de 1521 Lutero era citado ante la Dieta de Worms -presidida por el joven y recién nombrado emperador de Sacro Imperio Romano Germánico Carlos V (del que se dijo que tras esa cita histórica pasó realmente de niño a hombre)- a fin de que se retractara de sus tesis. No sólo no se retractó sino que las defendió con aplomo, valentía y cargado de convicción. Aunque gozaba de un salvoconducto que tenía una validez de 20 días  para poder salir indemne de esa cita, ante el implacable Edicto de Worm que consideraba inocente a todo aquel ciudadano que matase a Lutero, su protector, el príncipe elector de Sajonia Federico III, simuló un secuestro después de que el religioso reformador saliera de la Dieta para ponerlo a salvo en el castillo de Wartburg  donde le prestó especial protección. Es en ese castillo donde Lutero inició la traducción de la Biblia al alemán, hecho que daría lugar a una auténtica cumbre  de las letras germanas, un monumento literario de referencia. 

(Texto: © Mariano López A. Abellán)

martes, 7 de noviembre de 2017

Años 70. El Real Murcia intenta fichar a un crack holandés y a otro alemán. Pero...



Curiosa esta imagen del Real Murcia. Acababa de abrirse la frontera para los jugadores extranjeros en la liga española. Dos por equipo. Y no había comunitarios porque entonces España estaba a años-luz de ingresar en lo que entonces se conocía como el Mercado Común y luego se llamaría la Unión Europea y no se había dado todavía la sentencia Bosman.
En esa época, primeros 70, los holandeses y los alemanes partían la pana. Sobre todo los equipos del Ajax y del Bayern de Munich. El Barça había fichado a Cruyff y al año siguiente se haría con Neskeens. El Real Madrid consiguió enrolar a los alemanes Netzer y Breitner. 
Pues bien, el Real Murcia creyó conveniente buscar en los mismos caladeros donde habían pescado los dos grandes y puso la vista en Holanda y en Alemania también. Lo que pasa es que como luego veremos no fueron precisamente unos cracks los dos primeros extranjeros que aterrizaron por aquí. 
La expectación fue enorme al principio porque en esa época a los futbolistas alemanes u holandeses los veíamos como si fueran de otra galaxia. 
Yo asistí a su presentación en la Condomina y los recuerdo sin ningún valor deportivo añadido con respecto a sus compañeros españoles. 
Se trataba de un delantero holandés, Van Dijk, que fue presentado en la prensa como si fuera un fenómeno. Le decían el "tercer tulipán" (se supone que los otros dos eran Cruyff y Neskeens, claro). Pasado de kilos, lento y muy lejos de su mejor forma era totalmente prescindible. Pero bueno, era holandés y eso parecía que era un plus que no se podía discutir. 
El otro era un guardameta alemán llamado Elting que fue anunciado ostentosamente como "el cancerbero de Baviera". En esa época había un portero muy famoso en la selección alemana y en el Bayern de Munich que se llamaba Sepp Maier, también bávaro. El que fichamos evidentemente no estaba a su altura. Tampoco es que fuera un desastre absoluto pero no aportaba nada que no hubiera aportado cualquier pasable guardameta nacional. 
Y ese fue el intento, fallido, del club grana por hacerse con dos jugadores que marcaran diferencias.
En la foto, de uno de los mejores equipos del Real Murcia de la historia, Van Dijk es el que ocupa el lugar del delantero centro. Los buenos aficionados de esa época seguro que recordareis al resto de los jugadores.
(Texto: Mariano López)

lunes, 6 de noviembre de 2017

P.G. Wodehouse, creador de Jeeves.


 ¿Alguien ha leído a P. G. Wodehouse (1881- 1975)? Yo lo  descubrí hace un montón de años siendo un crío porque mi padre pidió un libro suyo al  Círculo de lectores. Era un escritor británico cuya obra más popular está constituida por  una serie de relatos humorísticos ambientados en la época eduardiana.  Estos narran  las aventuras y peripecias de un joven aristócrata zángano y zascandil, Bertie Wooster, cuyos mayores apuros pueden llegar a consistir en salir airoso de algunas encerronas que perpetra contra él su malhumorada tía Ágatha  con el objeto de que siente cabeza y se case con alguna chica  de la alta sociedad.
  Bueno, las situaciones con las que se enfrenta, los líos en que se mete son de este tenor aunque no siempre tenga que andar por medio tía Ágatha ni conlleven un paso por el altar para desposarse. A veces su problema  también puede estribar, por ejemplo,  en que se haya enamorado de alguna muchacha y tenga que competir en desventaja con algún rival cuyas incontestables bazas, según analiza el pobre Bertie, vienen dadas porque su competidor está convaleciente (lo cual despierta la atención y el instinto maternal de la bella pretendida) y  encima "tiene el cabello ondulado". Como vemos, problemas de una gran trascendencia. Aunque normalmente todo se resuelve al final  en el sentido que en realidad desea el joven aristócrata cual es llevar una vida de solterón despreocupado que queda con los amigotes en el club para almorzar mientras hablan de carreras de caballos y bellas mujeres. No son problemas existenciales ni metafísicos precisamente. Lo que pasa es que Wodehouse dibuja todas estas situaciones con una sonrisa y nos transmite la sensación de que el humor todo lo redime y da sentido a nuestra vida de lectores. 
  Pero el auténtico protagonista de estas historias no es el joven Bertie sino su mayordomo Jeeves.  Las tramas de estos relatos, muy ingeniosas en general,  se enredan siempre de tal manera que al frívolo y atolondrado joven lo llevan indefectiblemte a un callejón sin salida del que lo rescatan el ingenio y la enorme inteligencia de su flemático ayuda de cámara. Éste, hermético, parco en palabras, insondable, dispone siempre al final las finas estrategias que ha de seguir su señor para salir del enredo. Es curioso porque en un tipo de narrativa tan aparentemente clasista y alejada de la crítica social se nos estaría mandando el subliminal mensaje de que la profundidad, la agudeza y el análisis racional   los ostenta el mayordomo en claro contraste con el cabeza de chorlito de su amo.
 Bueno, se trata de una literatura amable, que recrea con un humor muy fino pero sin apenas ánimo de crítica las vicisitudes de personajes de la alta sociedad inglesa de la época cuyas vidas transitan en medio de la más absoluta superficialidad y frivolidad. Pero es también una literatura optimista que rezuma ingenio, humor de media sonrisa e inteligencia.
(Texto: © Mariano López A. Abellán)


domingo, 15 de octubre de 2017

"Civitates orbis terrarum": el National Geographic del siglo XVI



 Barcelona (Georg Braun; Frans Hogenberg - Georg Braun; Frans Hogenberg: Civitates Orbis Terrarum, Band 1, 1572 (Ausgabe Beschreibung vnd Contrafactur der vornembster Stät der Welt, Köln 1582; [VD16-B7188) Universitätsbibliothek Heidelberg)
(De Georg Braun; Frans Hogenberg - Georg Braun; Frans Hogenberg: Civitates Orbis Terrarum, Band 1, 1572 (Ausgabe Beschreibung vnd Contrafactur der vornembster Stät der Welt, Köln 1582; [VD16-B7188)Universitätsbibliothek Heidelberghttp://diglit.ub.uni-heidelberg.de/diglit/braun1582bd1, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=9832820)


 Civitates orbis terrarum. Este es el nombre de una obra enciclopédica de carácter geográfico que marcó en su momento un antes y un después en la edición de este tipo de erudiciones y saberes. Se trata de una pormenorizada descripción gráfica de las ciudades más importantes de su tiempo. Este formidable proyecto editorial se debe a la iniciativa de Georg Braun ( 1541-1622), canónigo que fue de la catedral de Colonia y que se encargó de la coordinación de un selecto grupo de dibujantes, informadores y descriptores que descargaron en esta obra todo el conocimiento atesorado sobre las urbes más conocidas de aquella época. Así a lo largo de las páginas de los seis volúmenes de que se compone esta publicación vamos viajando por estas poblaciones (de las que salen detallados planos con descripciones históricas e información y textos que nos ilustran sobre sus aspectos sociales y económicos) que constituían el mundo conocido por aquel entonces. Podemos descubrir cómo eran los trajes regionales, las costumbres, la vida cotidiana, los medios de transporte, las embarcaciones, la realidad de los campesinos, de los menestrales, etc, de los distintos lugares.
 Civitates orbis terrarum, que recibe este nombre por ser el título del primer tomo, contiene más de 600 vistas y planos. Los seis libros de que se compone fueron publicados entre 1572 y 1618. Aparecen en él ciudades de Europa, África, Asia e incluso América.
 Este atlas enciclopédico se convirtió en un documento valiosísimo para conocer cuál era el aspecto de la Europa urbana anterior a la desvastadora Guerra de los Treinta Años,  conflicto armado que arrasó el Continente y dejó irreconocibles multitud de lugares y escenarios de la contienda.
 Era el propio Georg Braun el que se encargaba de escribir en latín los textos que acompañaban a la ingente cantidad de imágenes que aparecen en esta enciclopedia. El otro gran protagonista de este proyecto fue  Frans Hogenberg (Malinas, 1535 - Colonia, 1590), grabador que se encargó de llevar a las planchas y estampar los dibujos de que constaba esta obra.
 Entre el grupo de dibujantes que colaboraron destaca Joris Hoefnagel  (Amberes,1542 -Viena, 1600), artista flamenco que terminó convirtiéndose en un viajero impenitente y recorrió numerosos países con el fin de recabar información y acumular material para realizar este trabajo cartográfico.
   En realidad, esta iniciativa cultural venía a complementar la gran  cumbre de los estudios geográficos de ese momento,  el gran atlas Theatrum Orbis Terrarum (1570) de  Abraham Ortelius.



Burgos en el siglo XVI, 1572, edición de 1593.
Georg Braun; Frans Hogenberg - Georg Braun; Frans Hogenberg: Civitates Orbis Terrarum, 1572 (edition of 1593) Herzogin-Anna-Amalia-Bibliothek, Weimar




Bizancio / Constantinopolis
Georg Braun; Frans Hogenberg - Georg Braun; Frans Hogenberg: Civitates Orbis Terrarum , 1572 (edición de 1593) Herzogin-Anna-Amalia-Bibliothek, Weimar



Argel
Algerii Saracenorum urbis fortissimae, en Numidia Africae provincia structae, iuxta Baleriacos fluctus Mediterranei equoris Hispaniam contra, Othomanor. Principu imperio redactae, imago
AlgerBy Georg Braun - BNE, Public Domain, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=58150954



Vista de Eger (Agria, Erla, Erlau, Jagier, Jegar, Jager), Hungría
By Joris Hoefnagel - http://www.szonyi.hu/pict12/339.JPG, Public Domain, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=4391601



viernes, 13 de octubre de 2017

El iceberg B -15: el objeto flotante más grande de la Historia.



 A finales de marzo del 2000 los satélites detectaban el mayor iceberg del que se haya tenido noticia hasta ahora, el mítico B-15. Medía unos 270 kilómetros de largo por 40 de ancho. Casi como la provincia de Burgos, por poner un ejemplo. Su altura media sobre el nivel del mar era de 60 metros. Teniendo en cuenta que nueve partes del mismo están sumergidas, podemos hacernos idea del descomunal tamaño de este objeto flotante. 
El gigante de hielo se había desgajado de la banquisa o plataforma de Ross. (Ésta es del tamaño del estado de Texas. Es como una gigantesca superficie helada adherida a la costa de la Antártida).
 Como algunos otros icebergs, el B-15 se quedó varado entre los hielos  merced a las corrientes marinas que circundan la Antártida y que impiden que estas descomunales masas heladas migren hacia el norte donde aguas más cálidas del Hemisferio Sur los van derritiendo. Así pues quince años después, en marzo de 2015, el Centro Nacional del Hielo (NIC) de EEUU verificaba que el mítico B-15 permanecía todavía, si bien dividido en nueve grandes fragmentos. (Hay que considerar que el NIC solo consigna icebergs con longitudes iguales o superiores a 19 km)

 (Texto: © Mariano López A. Abellán)









jueves, 12 de octubre de 2017

La cultura del álbum

 
Mis más lejanos recuerdos del patio del colegio durante el recreo los asocio al intercambio de cromos con los compañeros para intentar conseguir ejemplares escurridizos muy difíciles de hallar. Había álbumes de las películas famosas, todavía recuerdo los de "El Cid", "La conquista del Oeste", etc. Y de todo tipo de temáticas, de coches, de naturaleza, de cine, de animales, de la Liga de fútbol( ese salía todos los años puntualmente y yo creo que es el que más ha durado)...
 No tenía precio el momento en que uno se acercaba al kiosko a por cromos. La incertidumbre al abrir el sobrecillo que los contenía... Había algunos muy valiosos, dificilísimos de encontrar. Y otros se repetían hasta el aburrimiento. Supongo que serían técnicas de marketing de los editores.
 En fin, era un mundo analógico puro y duro sin wasap para comunicarse a distancia. Nos comunicábamos cara a cara intercambiando cromos, jugando al "churro, mediamanga, mangotero", comiendo vinagrillos que crecían en los múltiples solares sin edificar que te encontrabas en la ciudad...