lunes, 11 de diciembre de 2017

Las celebridades y la cultura de masas de los 60


Nada que ver el famoseo de hoy con el de los 60. ¿Cómo comparar las zafias e impostadas grescas de los platós de la actual telebasura donde pilla sus berrinches la "princesa del pueblo" con la augusta tristeza de María Callas después de ser abandonada por Aristóteles Onassis para desposarse con Jacqueline, la viuda del presidente Kennedy, el de la "Nueva Frontera", el que erigió un sorprendente "Camelot" en medio del adusto laberinto político de Washington? Amigos y amigas, aquí sí que no hemos progresado. Hemos ido para atrás, como los cangrejos.
 No puede ser lo mismo un reportaje de la revista Life  narrando las peripecias de Brigitte Bardot y Roger Vadim  en la Costa Azul que otro sobre Paquirrín y sus ligues, con todos los respetos para el hijo de la tonadillera y el torero. La caspa contra el glamour.
 A mí me aburre soberanamente la prensa rosa y el famoseo derivado. Desde la época de Crónicas Marcianas no he vuelto a saber de esa gente. Me dan alergia los programas del corazón (o del hígado).
 Yo recuerdo que cuando de pequeño iba con mis padres a visitar a mi abuela, ésta tenía en el salón revistas sobre los famosos y famosas de la época. Como me aburría con las conversaciones de los mayores y no había periódicos deportivos ni tebeos, que era lo que yo devoraba por aquellos tiempos, me entretenía ojeando esas publicaciones. Nada que ver con lo de ahora. Yo creo que se ha perdido cierta inocencia. En la inolvidable película "Vacaciones en Roma" se describe muy bien cuál era el talante de este tipo de prensa en aquellos años.

Las celebridades que copaban las  revistas de entonces tenían un halo de prestigio y llegaban sobre todo del mundo del cine y de la canción. En esas vertientes, Francia e Italia eran mucho más conocidas  en nuestro país de lo que lo son ahora. Centrémonos en ellas. Estos dos países eran una fuente inagotable de cultura popular y de masas. Una gran parte de la industria del entretenimiento provenía y era facturada en los estudios franceses e italianos.  Hay muchos nombres que, agrupados a la buena de Dios sin orden ni concierto,  describen toda una época, nos explican el imaginario cultural de esa década prodigiosa y subrayan las tremendas diferencias entre el ayer y el hoy, entre la prensa con noticias de cultura y sociedad de antes y de ahora. Son personajes que entran en el cupo del famoseo de aquellos años junto con otros que destacan por su popularidad dentro del mundo de la canción, de la pantalla... Poblaban muchos de ellos las revistas del corazón y otros las secciones culturales de la prensa. Pero son un buen termómetro que nos indica cómo han cambiado los tiempos. Comienzo a nombrar de memoria, según me van viniendo a la cabeza al azar, sin consultar nada. No creo que nos pueda salir ahora una lista semejante con la información cultural que nos llega de Francia e Italia:
Sofía Loren, Carlo Ponti, Silvie Vartan, Johnny Hallyday, Brigitte Bardot, Gunter Sachs, Roger Vadim, Jean Marais, Alain Delon, Rommy Schneider, Mireille Darc, Claudia Cardinale, Marcello Mastroiani, Gina Lollobrigida,  Catherine Deneuve, Jean Paul Belmondo, Rosanna Podestà,  Anna Magnani, Vittorio Gasman, Silvana Mangano,  Ugo Tognazzi, Adriano Celentano, Virna Lisi, Mónica Vitti, Gigliola Cinquetti, Rita Pavone, Domenico Modugno, Mina, Patty Bravo, Milva, Renato Carosone, Charles Aznavour, Federico Fellini, Giulieta Masina,  Luchino Visconti, Pier Paolo Pasolini, Anita Ekberg, Jean Louis Trintignant, Anouk Aimée, Adamo, Mireille Mathieu, Edith Piaf, Jane Birkin, Serge Gainbourg,  Francoise Hardy, Marie Laforêt, Juliette Greco, Jean Luc Godard, Francois Trufeau, Louis de Funès, Fernandel, Charles Trenet, Georges Moustaki, Barbara,  Leo Ferré, Jacques Brel, Georges Brassens, Gilbert Becaud...
 Yo creo que ha bajado el nivel.

(Texto: © Mariano López A. Abellán)


viernes, 8 de diciembre de 2017

"Selecciones del Reader's Digest"


 Seguro que recordáis estos libro-revistas mensuales, los Selecciones del Reader's Digest. Eran una pequeña ventana al mundo, con mucha variedad de temas, con un enfoque ameno, una forma de entrar en el sueño después de una lectura agradable y ligera para quien los tuviera en la mesilla de noche. Luego, analizándolos con la perspectiva que da el tiempo, no podemos dejar de verlos ahora con toda su carga de propaganda propia de unos años caracterizados por una Guerra Fría que lo polarizaba todo, cualquier territorio del pensamiento, de la cultura y hasta de la diversión. Eran el producto de un mundo imantado en dos bloques pero previsible, con una disuasión basada en la mutua, segura (y por tanto imposible por no deseada por nadie) destrucción nuclear de las dos superpotencias, muy diferente al mundo multilateral y a veces indescifrable de ahora que incluye tantas variables tan difíciles a veces de interpretar y de preveer. Qué equivocado estaba el célebre ideólogo Francis Fukuyama cuando pronosticó el "Fin de la Historia" tras la caída del "Telón de Acero"... 

Pero a mí, al ver estos libros me queda el recuerdo  de los muy buenos ratos que pasé leyéndolos.

sábado, 25 de noviembre de 2017

La Murcia de los 70. Los sábados por la tarde.



¿Alguien recuerda los BILLARES  ZUMETA de la PLAZA DE SANTO DOMINGO?
Los sábados por la tarde tenían el siguiente circuito: Nada más terminar de comer, café en el Hungaria. En plan tranquilo, había mucha tarde por delante. Y a continuación a los Zumeta. Este local de recreativos lo llevaban unos hermanos que tenían por apellido Palomares, según creo recordar.

  Allí,  para desengrasar, comenzaba uno con  la máquina de bolas, de flippers. La que más me gustaba, porque le tenía bien pillado el truco, era la "Rey de diamantes". El sonido seco y contundente que emitía cuando daba partida, junto con el café  que llevabas encima, te iba poniendo las pilas. Sabías darle los toques justos para que no te marcara “falta” y llevar la bola a los terrenos que te interesaban para marcar más puntos.
Cuando ya estabas un rato con la máquina y se iban juntando amigos comenzaban los torneos de futbolín. Los echábamos por parejas, defensa y delantera. Eran muy emocionantes, con piques y rivalidad, pero siempre con muy buen rollo. A veces llegábamos a la llamada “bola épica”. Los futbolines de los Zumeta eran muy modernos, tres defensas, tres medios y cuatro delanteros, a diferencia del esquema  2-3-5 de los clásicos.
Así iba transcurriendo la tarde. Anochecía y se iba acercando ya la hora de las tascas. Entonces emigrábamos todos juntos hacia el Yerbero y allí entre vinos, tapas y bromas  seguíamos pasando el sábado. Teníamos 14, 15, 16 años ...

 (Texto: Mariano López)

jueves, 23 de noviembre de 2017

"Jerusalén Liberada" de Tasso: algunas manifestaciones artísticas.

   

 La “Jerusalen Liberada”, poema épico del genial y atormentado poeta Torcuato Tasso, una de las cumbres de la literatura italiana, generó infinidad de manifestaciones artísticas. Quedémonos por ejemplo en la vertiente musical con la gran ópera de Haendel  “Rinaldo” y esta magnífica y archifamosa aria: https://www.youtube.com/watch?v=G2rUEAyqpEM

 En lo pictórico el tema también dio muchísimo de sí. En esta obra de Nicolas Poussin vemos el amor entre contrarios y el amor no correspondido. El caballero cristiano  Tancredo, otro de los héroes de la obra junto con Rinaldo,  yace malherido tras su mortal combate con Argante. Herminia, sarracena,   encendidamente  enamorada de él, recorta su cabellera para limpiar la sangre de su amado. Pero éste no la ama. Su corazón pertenece a Clorinda, también sarracena, y a la que dará muerte en un trágico error que le hará sumirse en el más absoluto dolor cuando descubra las consecuencias de su acto.

Nicolás Poussin: Tancredo y Herminia, 1630, Museo Hermitage, San Petersburgo.

martes, 14 de noviembre de 2017

Murcia - Años 70: La librería Biblión de la calle Pascual.


 A primeros de los setenta (1971) estaba yo dando  Literatura en 4-° de bachillerato. Cuando comenzaron las lecturas  de textos nos recomendaron la Colección Austral. Allí estaba todo. Tenía un fondo bibliográfico enorme. Se organizaba por colores según la temática. Gris para los clásicos. Azul para la novela. Morado para el teatro. Amarillo para libros de viajes. Verde para los ensayos etc, etc...
Investigando di con una librería que había en la calle Pascual, la misma donde estaba el estudio fotográfico Orga.  Enfrente más o menos de los almacenes Coy.  También creo recordar lejanamente que había en la misma acera una tienda de café, con molinillos eléctricos que no paraban de funcionar. 
Poco a poco fui organizando una biblioteca que  fue haciéndose hueco entre los cientos de tebeos que tenía del Capitán Trueno y del Jabato. 
Recuerdo que todo ese pequeño establecimiento lo llevaba un joven empleado muy nervioso, con aspecto muy vivo que -en esa época en que los datos no se almacenaban en un  ordenador- albergaba en su cabeza toda la información bibliográfica imaginable. Era impresionante la cantidad de datos sobre libros que manejaba. Sabía por donde circulaba cada volumen y te conseguía rápido el que no estaba. 
Allí me hice con el tiempo de un gran número de ejemplares de la Colección Austral. 
El joven empleado se llamaba, y se llama, DIEGO MARÍN. 

lunes, 13 de noviembre de 2017

500 años de Protestantismo. Las 95 tesis de Lutero. La Dieta de Worms.


  El pasado 31 de octubre se cumplieron 500 años de la presentación por parte de Martín Lutero de las llamadas "95 tesis". Este documento -muy crítico entre otras cosas con la práctica de la venta de "indulgencias" por parte del catolicismo y que el revolucionario fraile agustino clavó en la puerta de la iglesia del palacio de Wittenberg según la tradición- constituye el pistoletazo de salida del protestantismo.  A partir de ese momento la mecha estaba encendida y no dejó de arder. 

Interior de la catedral de Worms. Estilo tardorrománico. Iniciada en 1125.

En abril de 1521 Lutero era citado ante la Dieta de Worms -presidida por el joven y recién nombrado emperador de Sacro Imperio Romano Germánico Carlos V (del que se dijo que tras esa cita histórica pasó realmente de niño a hombre)- a fin de que se retractara de sus tesis. No sólo no se retractó sino que las defendió con aplomo, valentía y cargado de convicción. Aunque gozaba de un salvoconducto que tenía una validez de 20 días  para poder salir indemne de esa cita, ante el implacable Edicto de Worm que consideraba inocente a todo aquel ciudadano que matase a Lutero, su protector, el príncipe elector de Sajonia Federico III, simuló un secuestro después de que el religioso reformador saliera de la Dieta para ponerlo a salvo en el castillo de Wartburg  donde le prestó especial protección. Es en ese castillo donde Lutero inició la traducción de la Biblia al alemán, hecho que daría lugar a una auténtica cumbre  de las letras germanas, un monumento literario de referencia. 

(Texto: © Mariano López A. Abellán)

martes, 7 de noviembre de 2017

Años 70. El Real Murcia intenta fichar a un crack holandés y a otro alemán. Pero...



Curiosa esta imagen del Real Murcia. Acababa de abrirse la frontera para los jugadores extranjeros en la liga española. Dos por equipo. Y no había comunitarios porque entonces España estaba a años-luz de ingresar en lo que entonces se conocía como el Mercado Común y luego se llamaría la Unión Europea y no se había dado todavía la sentencia Bosman.
En esa época, primeros 70, los holandeses y los alemanes partían la pana. Sobre todo los equipos del Ajax y del Bayern de Munich. El Barça había fichado a Cruyff y al año siguiente se haría con Neskeens. El Real Madrid consiguió enrolar a los alemanes Netzer y Breitner. 
Pues bien, el Real Murcia creyó conveniente buscar en los mismos caladeros donde habían pescado los dos grandes y puso la vista en Holanda y en Alemania también. Lo que pasa es que como luego veremos no fueron precisamente unos cracks los dos primeros extranjeros que aterrizaron por aquí. 
La expectación fue enorme al principio porque en esa época a los futbolistas alemanes u holandeses los veíamos como si fueran de otra galaxia. 
Yo asistí a su presentación en la Condomina y los recuerdo sin ningún valor deportivo añadido con respecto a sus compañeros españoles. 
Se trataba de un delantero holandés, Van Dijk, que fue presentado en la prensa como si fuera un fenómeno. Le decían el "tercer tulipán" (se supone que los otros dos eran Cruyff y Neskeens, claro). Pasado de kilos, lento y muy lejos de su mejor forma era totalmente prescindible. Pero bueno, era holandés y eso parecía que era un plus que no se podía discutir. 
El otro era un guardameta alemán llamado Elting que fue anunciado ostentosamente como "el cancerbero de Baviera". En esa época había un portero muy famoso en la selección alemana y en el Bayern de Munich que se llamaba Sepp Maier, también bávaro. El que fichamos evidentemente no estaba a su altura. Tampoco es que fuera un desastre absoluto pero no aportaba nada que no hubiera aportado cualquier pasable guardameta nacional. 
Y ese fue el intento, fallido, del club grana por hacerse con dos jugadores que marcaran diferencias.
En la foto, de uno de los mejores equipos del Real Murcia de la historia, Van Dijk es el que ocupa el lugar del delantero centro. Los buenos aficionados de esa época seguro que recordareis al resto de los jugadores.
(Texto: Mariano López)