domingo, 4 de septiembre de 2016

El acorde Tristán. Richard Wagner. "Tristán e Isolda"



  Apenas comenzado el drama musical (término éste empleado por Richard Wagner para marcar distancias con la ópera italiana, tan en boga en esos tiempos) “Tristán e Isolda”, en el preludio del primer acto hay un acorde, el primero de la obra, que revolucionó la historia de la  Música. 
  En el estreno, muchos de los  críticos y de los espectadores a buen seguro se removieron perplejos y desconcertados en sus asientos. Algunos indignados, otros intrigados y quién sabe si algunos más con auténtica fascinación. Y es que el oído y la sensibilidad musical de la época no estaban preparados para asumir un acorde tan inasible, tan disonante, tan transgresor de las leyes tonales y tan desorientador.
  Es un acorde que crea una tensión no resuelta insoportable, y es precisamente por esa cualidad por lo que Wagner, en una inspiración genial, lo utiliza como leitmotiv del DESEO.
 Y es así. Representa el drama del deseo no cumplido, que va a ser en realidad la esencia de esta obra descomunal. Una obra basada fundamentalmente en el AMOR y la MUERTE. 
  Toda la composición es un inmenso tapiz sonoro tejido de leitmotiv musicales que representan EL DESEO, LA MIRADA, EL DÍA, EL AMOR, LA NOCHE, LA MUERTE...y muchos más.
  A partir de este acorde comienza el proceso de disolución de las reglas tonales que llegará a su máxima expresión con Schoemberg. Se abre una brecha de disonancia en el edificio de la música occidental que no dejará ya de crecer hasta llegar a la música vanguardista actual.
  Pero bueno, ahora estamos en los años cincuenta del siglo XIX.  Wagner sigue adelante consolidando los postulados de su “Obra de arte total” (Gesamtkunstwerk).  (Ya había teorizado ampliamente sobre su idea de la fusión de todas las disciplinas artísticas en una obra que recogiera de modo absoluto esa expresión única que resultaba de considerar un Todo indivisible la unión del Teatro, la Música, la Pintura, la Arquitectura, etc, etc. Y ello tras volver la vista hacia la tragedia griega, según él el paradigma de esa “Obra de arte total”.)
  En su primera juventud había quedado impresionado por Shakespeare, hecho que encaminó su vocación hacia el drama, hacia el teatro. Pero luego hubo  una nueva caída del caballo en su particular camino hacia Damasco cuando escuchó la Novena de Beethoven. 
  Allí aparecía esbozada gran parte de su idea. Esa obra tenía la particularidad de que por primera vez la música y la literatura se unían de manera indisoluble en una sinfonía. Su primera vocación teatral quedó muy matizada al contemplar la posibilidad de una música fundida con la literatura dramática para formar el núcleo de esa “Obra de arte total”. Por eso, a diferencia de otros compositores, él era también el autor de los libretos que posteriormente musicaba. Daba así cauce a su primera vocación de dramaturgo.
  De ahí venía ese desprecio suyo a la ópera italiana, en la que la acción dramática, en un momento dado, se paralizaba para que el tenor o la soprano colocaran su aria, según las convenciones establecidas, para su ya estipulado lucimiento personal.
  La obras de Wagner no carecen de dificultades técnicas vocales, ni mucho menos, pero todo está al servicio del drama, de la historia representada, sin ningún tipo de concesiones.
  Mucho se podría hablar de las aportaciones y hallazgos del compositor alemán. Suya es la invención de los llamados leitmotiv musicales como elementos que van hilvanando el soporte melódico de la trama. Y también es el padre del concepto de la “melodía infinita”, expresión que encierra toda una forma innovadora de entender la música en su dramaturgia.
  “Tristán e Isolda” fue una obra que hizo furor en su momento. De ella dijo su propio autor que si era representada con absoluta fidelidad a la idea creativa que la generó, su escenificación se convertiría en un acto subversivo, en una proclama tal que no causaría extrañeza su prohibición por parte del poder establecido. Era una forma de manifestar su fe absoluta en el carácter revolucionario del amor llevado hasta sus últimos extremos en la conservadora sociedad de su tiempo...  Aunque yo añadiría que el amor siempre será revolucionario en todas las épocas.

Ilustración: Isolda ofrece el filtro de amor a Tristan  de John William Waterhouse.
(De John William Waterhouse - Art Renewal Center – description, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=3709493)

[Wikipedia:  El acorde de Tristán es un acorde formado por las notas fa, si, re ysol. En general, también se denomina así a cualquier acorde formado con los mismos intervalos musicales, aún en otras tonalidades: partiendo de la nota más grave (fa), una cuarta aumentada (si), una sexta aumentada (re) y una novena aumentada (sol).
Se trata del primer acorde que se escucha en el movimiento langsam und schmachtend (lento y languideciendo) de la ópera Tristán e Isolda. En la época del estreno, se consideró innovador y atrevido iniciar una obra musical con este acorde disonante y, en consecuencia, pasó a la historia con el nombre de la composición de Richard Wagner.
El acorde tiene diversas interpretaciones, en función de las notas del acorde que tomemos como «reales». Existe controversia respecto a qué nota debe interpretarse como real, el sol# o el la. Las diferentes lecturas en función de las notas reales son:
1.- Fa/Si/Re#/Sol# (Sol#/Si/Re#/Fa): séptima de sensible de la menor de con 5ª aumentada (re#). Función de dominante.
2.- Fa/Si/Re#/La (Si/Re#/Fa/La): dominante de la dominante con séptima y 5ª disminuida, de La menor (dominante de mi, que es a su vez dominante de la). En este caso la función es de subdominante, ya que el acorde vendría a formar parte de la zona previa a la dominante (mi) de la tonalidad (la).
3.- Fa/Si/Re#/La (Fa/La/Si/Re#): sexta aumentada a la francesa. Observamos que entre el fa y el re# hay una 6ª aumentada. El resto de notas (La/Si) rellenan el acorde de sexta aumentada «a la francesa». Los acordes de sexta aumentada no tienen función de dominante, sino que amplían la zona previa a la dominante. Por lo tanto su función sería de subdominante. ]

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